viernes, 20 de septiembre de 2019

Tras  vivir  en  Valencia  los  primeros  años  de  su  vida, se trasladó con su numerosa familia a  Madrid  (1952) ciudad  donde  ha  vivido  la  mayor parte  de  su  vida. Fue  un  mal  aunque  curioso estudiante  y  cursó  la  mayoría  de  sus  estudios  como nocturno  mientras  trabajaba  en  una  caja  de  ahorros. En  la  universidad  empezó  Filosofía  y  Letras,  que  abandonó  al  tercer  año. Obtuvo  un  trabajo  como  administrativo  en  Iberia  y  se  consagró  a  la  lectura  y  la  escritura.
Su  primera novela  estaba  nfluida  por  Julio Cortázar y posee las lacras acumuladas del experimentalismo  de  esa  época  y  de ser  un  autor primerizo,  aunque  muy  original; la  segunda, Cerbero  son  las  sombras  (1975),obtuvo  el premio  Sésamo y le  abrió las  puertas  de  la  crítica. Gracias  a  un  entusiasta  miembro  del  jurado,  Juan   García   Hortelano,  pudo  publicar  después  Visión  del  ahogado  (1977) y  El  jardín  vacío  (1981) en  la  prestigiosa  editorial  Alfaguara. Pero  su  novela  más  popular, y  también  la  más  trascendente  para  su  obra  gracias  a  escribirla  con  la  libertad  de  no pensar  en  la  crítica, fue  Papel  mojado  (1983), un  encargo  para  una  editorial  de  literatura juvenil  que  se  vendió  y  sigue  vendiendo  mucho. Simultáneamente  empezó  a  colaborar  en  la  prensa  con  un gran  éxito,  nacido  de  su  imaginación  y  su  insobornable  compromiso con  los  desfavorecidos,​  de suerte  que  dejó  el  empleo  en  el  gabinete  de  prensa  de  Iberia  y  ahora  vive  del  periodismo  y   la  literatura. Se  casó  en  segundas  nupcias  en  (1987)  con la  psicóloga  Isabel  Menéndez,  con  quien  ha  tenido  a  su  segundo  hijo.
En  su  numerosa  obra,  de  introspección  psicológica  en  su  mayoría,  cualquier  hecho cotidiano  se  puede convertir en un suceso fantástico. Para ello creó un género literario personal, el articuento, en el que una historia cotidiana se transforma por obra de la fantasía en un punto de vista para mirar la realidad de forma crítica. Sus columnas de los viernes en El País han alcanzado un gran número de seguidores por la sutileza y originalidad de su punto de vista para tratar los temas de la actualidad, así como por su gran compromiso social y la calidad de su estilo. En el programa La Ventana de la Cadena SER dispone de un espacio el que anima a los oyentes a enviar pequeños relatos sobre palabras del diccionario. En la actualidad, está construyendo un glosario con estos relatos logrando una numerosa participación. Sus obras han sido traducidas a veintitrés idiomas, entre ellos, inglés, francés, alemán, portugués, italiano, sueco, danés, noruego y holandés. En su novela de (2006), titulada Laura y Julio encontramos plasmadas sus principales obsesiones: el problema de la identidad, la simetría, la soledad próspera, los otros espacios habitables dentro de nuestro espacio, el amor, la fidelidad y los celos.
Millás ha recibido numerosos reconocimientos y premios, entre los que se encuentran algunos de los más importantes de España, como el Nadal, Planeta y Nacional de Narrativa, los dos últimos por su novela autobiográfica El mundo, unas memorias de infancia, casi de adolescencia, que cuentan la historia de un muchacho que vive en una calle y cuyo sueño es escapar de esa calle.